Distinguido Profesor Luis Garicano,

Le escribo esta carta abierta porque usted, recientemente, se ha puesto como ejemplo personal de triunfo del esfuerzo individual ante todos los españoles y nos ha conminado a asumir más riesgos, a ser más intrépidos e independientes como usted y lograr por nuestro talento y méritos abrirnos paso en la vida pese todas las dificultades. En ese sentido, ha argumentado que las personas que carecen de recursos pueden lograrlo porque, al igual que usted, pueden obtener becas de tal forma que todo les salga gratis como le pasó a usted.

En primer lugar, usted debe de ser el hijo de Luis Garicano Torón, sobrino del Ministro de la Gobernación franquista Tomás Garicano Goñi. En este perfil que le dedicaba El Mundo se relataba la trágica muerte de su padre en accidente de coche cuando usted era un niño, pero olvidaban apuntar, como recoge la noticia del ABC, tanto esos vínculos familiares como que su padre falleció siendo Tomás Garicano Goñi ministro. Entiendo que crecer con la ausencia de un padre es un trance doloroso, pero dudo que su familia fuese desatendida por la administración española en esas duras circunstancias y, si para usted fue duro, imagine cómo será para aquellos hijos que pierden a su padre en un accidente laboral y se encuentran desamparados por nuestro más que deficiente sistema legal.

En segundo lugar, es muy difícil reconstruir su carrera académica y profesional. De los varios CVs oficiales que usted ha colgado en distintas páginas académicas, sólo éste fechado en 2009 recoge las becas que usted ha disfrutado. Detalle bastante insólito, porque todos los académicos hacemos constar esa información en nuestros CVs. Sea como sea, en ese CV usted declara (pág. 5) una Minister of Foreign Affairs Fellowship (1992-1993). Entiendo que fue para ir al Colegio de Europa de Bélgica, pero, según su CV, usted ya había terminado el máster en dicho centro. Imagino que se trata un error, porque, en ese caso y según su CV, usted cobró dicha beca mientras era economista de la Comisión de la Unión Europea. Recuerdo de mi época de becario del Ministerio de Educación que esto era una incompatibilidad bastante grave y, por lo tanto, no será su caso.

Sin embargo, esta beca del Ministerio de Asuntos Exteriores me sorprende. He intentado sin éxito encontrar una convocatoria publicada en el BOE que regulase el proceso de concesión, los méritos exigidos, el sistema de puntuación, la cuantía de dicha beca, los beneficiarios… Es decir, toda la información GUa8NBKYque transforma dicha beca en una concurrencia abierta basada en el mérito y sujeta a la ley en vez de ser un acto de gracia discrecional de los políticos al frente de la administración, ya que si fuese éste último el caso, sería más correcto hablar de cooptación o, directamente, dedazo. Sea como sea, no he encontrado dicha convocatoria. Es más, el único documento disponible es la fotografía que usted subió a Twitter y reproduzco junto al texto. Esa carta me ha sorprendido: por sus palabras, se entiende que no hay ningún tipo de comisión técnica que evaluase a los candidatos. Parece una decisión tomada por el Director General personalmente. Por otra parte, usted fue al Colegio Europeo de Bélgica junto a Miriam González Durántez, actual esposa del político británico Nick Clegg, y, al igual que usted, nacida en Valladolid y egresada por la Universidad de Valladolid, además de tener padre senador del Partido Popular. No sé cuál será el impacto estadístico real, pero juraría que ser de Valladolid, egresado por la Universidad de Valladolid y con familiares políticos conservadores disparó en aquella convocatoria las probabilidades de recibir una de dichas becas. Entenderá que si se ha puesto como ejemplo ante todos los españoles por lograr una de esas becas, pueda cometer la impertinencia de preguntarle de nuevo por la convocatoria pública que las regulaba.

En tercer lugar, una vez usted ya disfrutaba de un puesto dentro de las estructuras burocráticas de la Unión Europea (no sé cuál, porque sus declaraciones públicas ante la prensa, sus CVs y los informes que he encontrado por Internet en los que colaboró no son suficientemente coincidentes para que pueda separar qué hizo exactamente en el Colegio de Europa, cómo ganó esa supuesta plaza posterior en la Comisión y qué tareas desempeñó en su cargo. Esa parte de su biografía profesional es muy confusa, ciertamente), solicitó una beca predoctoral de La Caixa para cursar un máster en la Universidad de Chicago. Esto, nuevamente, me sorprende. Se trataba de su segunda beca predoctoral. No sé cuáles eran las condiciones de La Caixa en aquella convocatoria, pero usted ya había disfrutado de una beca para realizar estudios de posgrado y eso suele ser razóiMxfkPRGn para ser excluido de este tipo de concesiones. Además, está el problema ético que, tras disfrutar de la beca del Ministerio de Asuntos Exteriores y tener un puesto laboral bien retribuido, no pudo ir a Chicago a doctorarse por su cuenta y riesgo. Dejó a alguien sin la posibilidad de cursar sus estudios de doctorado cuando usted ya había disfrutado de esa oportunidad a cuenta del contribuyente español. No parece, ciertamente, el comportamiento de un patriota. De todas formas, que es una persona de compromisos flexibles e interesados se deduce al leer la carta de compromiso que usted mismo aceptó al disfrutar de la beca predoctoral de La Caixa. Como puede leerse con dificultad en la fotografía que usted mismo subió a Twitter y reproducimos al lado del texto, tras disfrutar del máster debía volver a España. Encadenó esta beca con otra concedida por la Universidad de Chicago y jamás volvió a ejercer profesionalmente en España. Imagino que después de haber roto este compromiso, devolvió íntegro a La Caixa el importe recibido, porque, como usted ya sabe, Nada es Gratis y en muchos países esto es una exigencia que se hace cumplir incluso acudiendo a los tribunales.

Finalmente, recordarle que, como economista, lleva más de seis años explicándonos en todas las tribunas públicas las ventajas del libre mercado como el asignador más eficiente de recursos y alertando de los peligros del capitalismo de amiguetes, del enchufismo, de la corrupción… de todas esas prácticas que distorsionan la eficiencia del mercado y que usted promete eliminar si se aplican sus reformas legales y económicas. Imagino, por lo tanto, que usted jamás habrá sido un insider, jamás habrá disfrutado de información privilegiado o trato de favor, porque, en ese caso, su personaje público quedaría totalmente aniquilado y sabríamos que es un simple hipócrita que, además, tiene el antojo de ridiculizar al resto de sus compatriotas erigiéndose como modelo de virtud. Por todo esto, espero que en breve tengamos toda la información relativa a cómo logró esa beca para estudiar un máster en el Colegio de Europa y nuestra confianza en la administración pública española, en el Ministerio de Asuntos Exteriores y sus procesos de concesión de becas, quedará completamente restituida y no volveremos a atisbar duda alguna respecto de que usted pudiera en algún momento de su vida haberse beneficiado directa e impúdicamente de esa arbitraria asignación de recursos endémica en nuestra administración pública y que usted tan ardientemente denuncia.

NOTA a los comentarios: algunas dudas y recriminaciones planteadas se responden en la siguiente entrada.